domingo, 6 de junio de 2021

LOS DIAS DE CAMPO DE LA QUINTA.

                         


LOS DÍAS DE CAMPO DE LA QUINTA


    Como no queriendo que no termine la Semana Santa, los judíos de La Quinta han tenido tradicionalmente un día de convivencia en el campo con una fecha invariable desde hace cuatro décadas, el 1º de Mayo de cada año. Caiga como caiga… que decimos cuando nos preguntan por qué no lo pasamos al fin de semana más próximo, y siempre han tenido la misma respuesta: esto se viene haciendo así y hasta la presente nadie se ha planteado un cambio. Las caras de las familias de esta centenaria cuadrilla lo dicen todo y, afortunadamente, cada año somos más los que recordamos este encuentro anual de amantes del tambor y de La Quinta, para pasar un Día de Campo en hermandad.

    El inicio de estos encuentros nos lleva, una vez más, a tiempos de Don José Gan y una finca emblemática para La Quinta: Betanzos. En el número de Cancionero de Abril de 2021, Antonio Mesa Priego se ha referido a las «famosas celebraciones en Betanzos, donde no había distinción de “colas” entre los invitados y reinaba un verdadero ambiente cofrade». La escasez de documentación sobre aquellos años, se compensa con el tradicional “boca a boca”, y con el testimonio oral de judíos veteranos de la cuadrilla, como Luis Martínez Toledo, que también nos ha facilitado algunas fotografías de aquellos años y de la postguerra.

Foto: D. José Gan (al volante). D. José Toledo Ruiz (derecha).

Vehículo propiedad de D. Manuel Bujalance Rodajo


    Al parecer, Don José Gan estableció que una parte los frutos de la finca Betanzos fuesen para el sostenimiento de la quinta cuadrilla de judíos. Había judíos que ayudaban en las tareas propias de la finca y algunas jornadas culminaban con una comida. En la época de Don Francisco Roldán esta costumbre continuó un tiempo. Por otra parte, en los años cuarenta y cincuenta del siglo pasado, también continuó la tradición de reunirse en las huertas de Baena para celebrar “Pascua de las Lechugas”, y tocar el tambor de caña. Esta celebración terminó con la recuperación de la procesión del Resucitado en 1959 pero, como veremos más adelante, las lechugas siguen estando muy presentes en las comidas de campo de la 5ª.


Foto: Cuadrillero Natalio Aguilera y varios judíos de la 5ª con el tambor de caña.


    Posteriormente, hay que remontarse a la celebración del 50 aniversario de la Quinta, que se celebró en 1978 (con algo de retraso) y siendo cuadrillero Antonio Aguilera Urbano, para encontrar un antecedente claro esta celebración del día de campo con periodicidad anual. En 1978, el domingo 7 de mayo se celebró una Santa Misa de acción de gracias en San Francisco y posteriormente una comida de hermandad en el campo. En 1979 se acordó que el día de campo se celebraría con regularidad anual en los primeros días de mayo, y se hizo constar el sincero y cordial agradecimiento a Dª Julia de Prado Santaella, por la atención de ceder su finca de las Gamonosas para la fiesta de hermandad de la cuadrilla; ese año se celebró la comida de hermandad el día 20 de mayo, y el año siguiente el día 11 de mayo. No fue hasta 1982 cuando se estableció como fecha fija el día 1 de mayo, y así ha sido desde entonces, y es voluntad de la cuadrilla que así permanezca.

    Varios lugares han sido elegidos para la celebración del día campo, uno de estos lugares fue el paraje del Puente de Piedra. Es ahí donde se encuentran mis primeros recuerdos de este día de campo desde que me incorporé a esta cuadrilla que tanto quiero y respeto. Mis recuerdos me llevan a una jornada en la que sorprendentemente se servían en el desayuno un bocadillo de caballa con lechuga de la vega. Es justo decir que aún perdura esta curiosa tradición, aunque ya son menos los bocadillos y más las cucharas del arroz como plato principal del encuentro. Pero los rostros de los entusiastas de la “caballa y lechuga” son casi siempre los mismos, y son los que a continuación van preparando todo lo necesario para pasarlo bien. Organizados y guiados por el cuadrillero se transportan mesas, sillas, tableros, utensilios de cocina, las viandas y la bebida fresquita, pues estamos en mayo y en el campo.


Foto: Cuadrillero Antonio Aguilera y judíos de la 5ª. Paraje Puente de Piedra


    Aquellos días de campo en el Puente de Piedra tenían algunas costumbres que todavía conservamos. La visita, agradecida siempre, de los Hermanos Mayores de nuestras dos cofradías. A cuyo efecto se aprovechaba para distinguir a los judíos más veteranos de la cuadrilla imponiéndoles distinciones por sus 25, 50 ó 75 años a los que correspondiera. Pasado algún tiempo, y ya en otros parajes, se han incorporado a esta celebración otros invitados como los demás bastones de la cola negra. Esta hospitalidad es algo que llevamos a gala y pretendemos que perdure cien años más, si cabe. En los peroles de arroz y carne en salsa siempre recordaré a Mariano, el del cine Avenida. La tarde estaba amenizada por los concursos de “chistes” contados con la megafonía de la tienda de Natalio Aguilera, decana en materia eléctrica de Baena y con la ayuda de los hermanos Guerra.

    Pasado el tiempo el cuadrillero Antonio Aguilera ofreció su Almacén de Butano, en la carretera de Albendín, para celebrar este Día de Campo. Aquí cabe reseñar que en esta etapa se incorporó la mujer a esta celebración. Las mujeres eran testigos cercanos de la entrega de las insignias de antigüedad; Antonio Aguilera impuso la costumbre de obsequiar con un rojo clavel a nuestras invitadas. Otro recuerdo de esta época del Butano es el tradicional sorteo que Antonio implantó, unas veces un cuadro de Jesús Nazareno, otras veces un pañuelo de seda o cualquier regalo que se le ocurriera. Para ello siempre contó con Rafael Pozo Ariza, a la sazón Vocal de Sorteos y Loterías de la cuadrilla. También mis recuerdos me transportan a mesas de juegos de cartas por la mañana después del desayuno y antes del almuerzo. Otra curiosidad que implantó Antonio en su almacén de butano fue la de terminar el día de campo con la fritura de “los huevos del cuadrillero”. Antonio, uno a uno los acariciaba y rotaba como haciendo albóndigas, los huevos antes de entrar en el aceite. Todos esperábamos aquellas bandejas de huevos con ajos y vinagre preparados por Antonio. En su recuerdo se siguen haciendo lo mismo la tarde del Domingo de Resurrección en el cuartel para despedir la Semana Santa y a los más tardíos en recogerse. Al mando de los fogones en esta época estaba nuestro querido y recientemente fallecido Antonio Cabezas Salamanca, ayudado por el cocinero que aún permanece en estos días con nosotros, Juan Carlos Garrido Pozo.



Foto: Almacén del butano. Cuadrilleros de la Cola Negra.


    Otro hecho que recuerdo de aquella época, y que tristemente se va perdiendo es el cante de nuestro Himno: “Que viva la 5ª”. La letra de este himno fue compuesta, entre otros, por Rafael y José María Pozo Ariza, Alfredo Osuna Serrano, José Luis y Antonio Ocaña Aguilera, y José Nicolás Fernández Montero; y música de … “¡Y viva España!”. Siempre se cantaba en la entrega de insignias.

    A este emblemático lugar le seguirían otros entornos, campestres siempre, y que me traen grato recuerdo. Sin ánimo de olvidar alguno recuerdo el paraje Miraverde, de Guillermo Alba. A este le seguirían el campo de Antonio Olmedo, suegro de José Nicolás Fernández, camino de Albendín. Allí recuerdo el año en que se entregó la insignia de platino y brillantes por 75 años en La Quinta a Don José Quintero Cabezas, judío de esta cuadrilla siendo cuadrillero Don José Gan Roldán con quien se inicia este periodo centenario de celebración. También fue allí, bajo la dirección de Pepe Ramírez Cáliz como cuadrillero, la entrega de la insignia de oro de 50 años a Natalio Aguilera Vázquez, hijo del querido cuadrillero Natalio Aguilera Urbano, entrega que se hizo, en 2008, en presencia de la esposa de éste y madre del distinguido, Doña Mercedes Vázquez Rojano.



Foto: Cuadrillero José Ramírez y judíos de la 5ª. Finca de D. Antonio Olmedo Bravo


    Mas tarde sería el chalet de uno de nuestros judíos, Manolo Jiménez Serrano, en la urbanización del Zambullo donde nos reunimos varios años. Nuestro agradecimiento al mismo por su entrega y dedicación a esta celebración que nos ocupa.

    Bajo el mandato de Pepe Ramírez esta cuadrilla dispuso de un magnífico entorno dentro del casco urbano. Sería “Villa Araceli”, propiedad de José Manuel Tutau Trujillo, gran entusiasta de la Semana Santa de Baena, recientemente fallecido, donde pudimos disfrutar de algunos años inolvidables. La cercanía del lugar junto a las estupendas instalaciones del mismo hacía que cada año creciese el número de asistentes.

    Por último, esta cuadrilla ha recalado en otro paraje cercano al casco urbano, también en la carretera de Albendín, y que ha sido gestionado por nuestro querido tesorero Antonio Javier Aguilera Vázquez. Se trata del campo de Alberto Ariza. Estupenda instalación en la que pasamos de 100 los asistentes cada año a esta convivencia consolidada con ocasión del cincuentenario de la 5ª cuadrilla, y que hoy glosamos en estas letras. En este entorno quisiera destacar que en el día de campo de 2019 se hizo entrega de una distinción especial a Antonio Mesa Sevillano por su gestión como Presidente Nacional de las Jornadas del Tambor y del Bombo, y más concretamente por su consecución de la distinción a las Tamboradas y el tambor de Baena como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad concedida en noviembre de 2.018.



Foto : Cuadrillero Francisco Tovar entrega distinción a D. Antonio Mesa. Finca D. Alberto Ariza.


    Seguro que algo habrá quedado en el tintero del olvido, pero de lo que estoy seguro es de querer transmitir este espíritu de Día de Campo de La Quinta que hace que cada año, llegada la primavera, nos juntemos bajo una misma bandera, la del tambor de Baena y miremos de reojo a quienes nos precedieron y que seguro elevan su copa de vino en abrazo celestial con nosotros. Esa hilera de rostros orgullosos de haber puesto su granito de arena en esta Cuadrilla que con júbilo celebra año tras año su DIA DE CAMPO.

¡¡VIVA LA QUINTA !!

Paco Tovar. Cuadrillero





lunes, 31 de mayo de 2021

La Etapa de Don José Gan Roldan . Artículo del Periódico Cancionero, Abril 2021


    El día 9 de abril de 1921 D. José Gan Roldán presentó un escrito, a la Junta Directiva de la Cofradía de Jesús Nazareno, solicitando la admisión en dicha cofradía como cuadrillero de judíos: «El que suscribe solicita la admisión en dicha Cofradía, en el Cabildo próximo, como Cuadrillero de Judíos en unión de los Sres.  que componen su cuadrilla, la lista de la cual acompaño».  Obsérvese que Gan no pidió hacerse cargo de ninguna cuadrilla en particular, sino que se le admitiera como cuadrillero en unión de 32 señores.


    El Cabildo de la Cofradía, en reunión celebrada el día 10 de abril de 1921, aprobó el nombramiento de D. José Gan Roldán como cuadrillero y la constitución de una nueva cuadrilla de judíos. El acuerdo literal[1]  es el siguiente: «Dada cuenta de la instancia presentada a la directiva por D. José Gan Roldán en la que solicita ingresar en la Cofradía en unión de 32 señores, cuyos nombres acompaña, para constituir una cuadrilla de judíos, se acordó admitir a dichos señores como cofrades, nombrando al señor Gan cuadrillero de la 5ª de judíos que a este efecto se constituye».


    A Don José Gan se le nombró cuadrillero de la quinta porque estaba vacante. El próximo día 10 de abril de 2021 se celebra el primer centenario de la constitución de una nueva cuadrilla. La creación de la actual quinta cuadrilla de judíos supuso un acontecimiento muy importante, pues jugó un papel decisivo en la conformación final del judío actual, tanto en lo concerniente a la uniformidad[2], con la adopción reglamentaria del pantalón oscuro y del pañuelo de seda, como en lo referente a la imposibilidad de militancia simultánea en ambas colas. La quinta cuadrilla también impulsó significativamente la celebración de la festividad de San José y los misereres. Como curiosidad hay que indicar, que debido al considerable aumento en el número de judíos que experimentó la 5ª en los años 20 del siglo pasado, se dispuso que los chiquillos formaran en una tercera fila en medio. Esto fue algo característico de esta cuadrilla durante muchos años.


5ª Cuadrilla de Judíos en el Llano de Guadalupe, 1925.

Obsérvese la tercera fila formada por niños (Foto F. Horcas).


     La quinta cuadrilla de judíos, además de engrandecer la figura del judío y la turba de la cola negra, contribuyó decisivamente al auge de nuestra Semana Santa en los años veinte. La gran actividad de la cuadrilla, con D. José Gan al frente, se pone de manifiesto en el intento de constitución a comienzos de 1925 de la Cofradía del Santo Cristo de la Expiración y Nuestra Señora del Mayor Dolor, la cual debía procesionar el Martes Santo desde San Bartolomé[3]; y en el acuerdo alcanzado con la Real Archicofradía de Nuestra Señora del Rosario, regida por D. Manuel Rojas Chueca, para sacar la procesión del Domingo de Resurrección.


    Una prueba del talante renovador de Gan es el artículo quinto del proyecto de estatutos que se redactó para la posible nueva cofradía del Martes Santo, en el cual se hacía referencia a los miembros de la cofradía: «La cofradía se compondrá de hermanos, todos de la misma categoría, incluso la turba de judíos...». Este asunto no se ha resuelto en las cofradías de Baena que procesionan el Viernes Santo hasta fechas recientes, aunque no de forma completa, pues los hermanos mayores de estas cofradías tienen una limitación a la hora nombrar alférez.

Además de las iniciativas anteriores, hay que recordar que, en 1915, Gan también formó parte de la nueva Hermandad de Nazarenos de la Virgen de los Dolores, en el seno de la Cofradía de Jesús Nazareno[4]. Rafael Quesada López, secretario de la 5ª, fue cuadrillero de esta hermandad.

Los quince años de mandato de Gan al frente de la 5ª se dividen en dos etapas: 1921-1931, y 1932-1936. La primera etapa podemos denominarla de “esplendor”, y la segunda de “firmeza”. El esplendor alcanzado por la 5ª cuadrilla, y por la Semana Santa de Baena, en los años 20 del siglo pasado debe mucho a Gan. Al final de esta década había aumentado enormemente el número de judíos, se había establecido la incompatibilidad de pertenecer a ambas colas, Baena contaba con una nueva cofradía de Semana Santa. Baena, en palabras de Manuel Piedrahita Ruiz, se había convertido en el “Reino de tambor”, y en ese reino había una fecha clave, la víspera de San José, fecha de referencia para el comienzo del toque del tambor. El cuartel de 5ª ya estaba abierto ese día, y en el mismo había baile al día siguiente.

La aportación de la 5ª a la celebración de los misereres es algo fundamental, tanto en la época de Gan, como en la época, más reciente, de Antonio Aguilera Urbano[5]. Sobre el miserere de la 5ª, con alumbrado especial y banda de música, es conocida la crónica del cuadrillero coliblanco de la 7ª Miguel Fuente del Río, del día 21 de marzo de 1932 publicada en el semanario TODOS[6]; de esta crónica cabe destacar lo siguiente: «La 5ª. Cuadrilla respondió con el entusiasmo de otras veces, presentándose compacta a su Miserere. El acto religioso fué solemnísimo y avalado éste con la oportuna y elocuentísima plática del Arcipreste D. Rafael Ortiz, que hondamente emocionado glosó la grandeza del acto. Se cantaron saetas en número interminable, se dieron muchos y entusiastas vivas a Jesús Nazareno, recibiendo al final todos los fieles de rodillas la bendición de Nuestro Padre Jesús. Hay que reseñar la nota simpática de que dentro del Convento, jurisdicción eclesiástica, la Cuadrilla formó con el estandarte de la Cofradía y tambores, detalle que fué una lástima no hiciesen las Cuadrillas en sus anteriores Misereres».





Carta de la alcaldía de fecha 4 de abril de 1933

 

Menos conocida es la crónica publicada en El Defensor de Córdoba el día 17 de abril de 1930: «MISERERES.- Tanto las cuadrillas de Judíos de la cola blanca, como las de la cola negra han celebrado en los viernes de cuaresma solemnes Misereres a Jesús Nazareno en san Francisco y Jesús Preso en el Hospital. Los Profetas y los Apóstoles también han tenido los suyos, de todos el más solemne ha sido el de la quinta cuadrilla que preside don José Gan Roldán y el de los Apóstoles».




Fragmento de la portada del semanario NUEVAS del 8 de abril de 1935

    D. José Gan también contribuyó al engrandecimiento de la festividad del día de Jesús. Nos consta que encabezó la comisión organizadora de los actos del Día de Jesús de 1930, de la que también formaron parte Antonio Lara Vallejos, cuadrillero de la 9ª de judíos y Francisco Piernagorda Cuadrillero de la 10ª, junto con otros seis cofrades.



Página del folleto de los actos del Día de Jesús de 1930

(Documento localizado por Jesús Malpica)

 

    A raíz de la crisis de la Segunda República, D. José Gan se mantuvo firme en sus convicciones e intervino de forma decidida para que se mantuvieran los misereres y los desfiles procesionales de Semana Santa. La 5ª cuadrilla apoyó de forma unánime a Gan, y la portada del semanario NUEVAS del 8 de abril de 1935 publicó los nombres de todos los asistentes al miserere de ese año; no tuvieron miedo a significarse. Esta extensa crónica se terminó con las siguientes palabras: «No terminaremos estas breves notas informativas, sin reiterar nuestra felicitación y nuestro aplauso a don José Gan Roldán, cuadrillero de la 5ª, que con su meritoria actuación eleva el sentimiento religioso, de amor a Nuestro Padre Jesús Nazareno […] en todos los pechos baenenses».  El director de NUEVAS era Manuel Piedrahita Ruiz[7]. Ese mismo año, en el mes de mayo la revista madrileña Estampa[8]  publicó al artículo “Dos mil judíos tocan el tambor”, y en el mismo se describe a D. José Gan con el siguiente comentario: «el abogado baenense don José Gan, entusiasta defensor de las fiestas de su pueblo y prototipo del andaluz simpático, amable y creyente».




La 5ª cuadrilla de judíos, al frente de la cual figura su fundador, el inolvidable

D. José Gan, a su paso por la Carrera, andando las estaciones (Foto Cassani)


    Las firmes convicciones de Gan en defensa del culto católico, público o en el interior de la Iglesia de San Francisco, acabarían costándole la vida el 28 de julio de 1936 en San Francisco, junto con 8 hermanos de la 5ª cuadrilla[9].  Una vez acabada la guerra, siendo cuadrillero Francisco Roldán Rubio, en la junta general celebrada por la 5ª cuadrilla celebrada el día 28 de mayo de 1939, se acordó «que figure en toda la documentación de la cuadrilla, como cuadrillero fundador



D. José Gan Roldán, así como que su fotografía esté presente en todas las reuniones que en sucesivo celebre la Cuadrilla».

A pesar de la inmensa tragedia vivida, la 5ª cuadrilla resurgió tras la Guerra Civil, contando con cuadrilleros entusiastas que han mantenido vivo el recuerdo y el legado de D. José Gan Roldán. Francisco Roldán Rubio, José Caballero Molina (interino), Natalio y Antonio Aguilera Urbano, José Cáliz Ramírez y Francisco Tovar Ortiz han contribuido, junto con la cuadrilla, al engrandecimiento de la Semana Santa de Baena, favoreciendo la participación de todos los baenenses, con independencia de la trinchera en que estuvieron sus abuelos.

Hay que reseñar que el 28 de mayo de 1939 se celebró la junta general de la quinta en la que se reorganizó la misma y se nombró una nueva directiva, encabezada con Francisco Roldán Rubio como cuadrillero, y por Alfredo Burbano Montes, que continuó como subcuadrillero o vicecuadrillero. A esta reunión asistieron 165 hermanos. Un grupo de judíos de la 5ª pasó, posteriormente, a la cuarta cuadrilla, y algunos de ellos formaron parte de la directiva[10] de Damián Jorge Aragón, constituida el 26 de abril de 1942, fecha en que comienza la reorganización de esta cuadrilla en la postguerra.

También hay que comentar que, a comienzos de los años cuarenta, nos encontramos como cuadrilleros de otras cuadrillas a varios judíos que habían pertenecido a la 5ª con D. José Gan: José Jorge Aragón (1ª), Juan Navas Ariza (3ª), Damián Jorge Aragón (4ª) y José María Segura Garvín (7ª).

La 5ª también ha contado entre sus filas con dos hermanos mayores que tuvieron una larga trayectoria en las dos cofradías a las que pertenece la cuadrilla. D. José Gan apoyó a un sobrino suyo, judío de la 5ª y nazareno, hijo de su prima María Luisa Rojano Gan, para que estuviese al frente de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno como Hermano Mayor: D. José Baena Rojano, que desempeñó dicho cargo desde 1933 hasta 1978. La cuadrilla también cuenta con otro hermano que fue durante muchos años Hermano Mayor de la Real Archicofradía de Nuestra Señora del Rosario y Santo Cristo Resucitado: Antonio Mesa Sevilla, desde 1974 hasta 2010. Además, Antonio Mesa ha sido durante un largo periodo Presidente Nacional de las Jornadas de Exaltación del tambor y el bombo, y en 2018 logró de la UNESCO el reconocimiento de las tamboradas como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

A la Quinta también han pertenecido tres personas que han aportado mucho a la Semana Santa de Baena, y a las que me unían lazos de amistad: Pepe Mata, el de los tambores; Juan Torrico Lomeña, que fue secretario de la cuadrilla y promotor de la Agrupación de Cofradías; y Alfredo Osuna Urbano, que también fue secretario de la cuadrilla y primer presidente de la Agrupación de Cofradías de Semana Santa de Baena.

D. José  Gan ha sido una de las personas que más influencia han tenido en la dignificación y engrandecimiento de la figura del judío de Baena, y de la Semana Santa de Baena en todo el siglo XX. D. José Gan merece que Baena honre su memoria nombrándole Hijo Adoptivo a título póstumo y dedicándole una de sus calles con la denominación “Cuadrillero José Gan”.

                                   Julio R. Fernández García es Judío de la 5ª de la cola negra


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[1] Libro segundo de Cabildos de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno 1893 1947. Cabildo de 10 de abril de 1921.

[2] Véanse el Reglamento de la 5ª cuadrilla de 27 de enero de 1924 (publicado en 1930) y los acuerdos de marzo de 1925. El rigor en la uniformidad dio lugar al dicho “se conoce por la pinta que eres judío de la quinta”.

[3] Archivo General del Obispado de Córdoba. Expediente cofradías de Baena.

[4] Entre sus treinta y tres miembros fundadores se encontraban, entre otros, José Gan Roldán, Víctor de Prado, Serapio Salas Bujalance, Manuel Casado Martínez, Horacio Cabezas Espinosa y Miguel Fuentes del Río. Muchos de ellos se integraron en la Hermandad del Sepulcro en 1921. Véase Historia de la Semana Santa de Baena durante los siglos XVI al XX de Juan Aranda Doncel (1995), pág. 356.  Fue la primera hermandad en adoptar el capirote al estilo sevillano.

[5] Impulsó en 1973 la participación de todos los judíos en los misereres de Cuaresma, y contribuyó de forma decisiva para que todas las cuadrillas tuvieran miserere. El cuartel de la 5ª, en la parte baja de su domicilio de la calle del Moral, se convirtió en lugar de reuniones de cuadrilleros, y lugar de salida de los misereres.

[6] Miguel Fuentes era el redactor jefe de TODOS, los propietarios eran Francisco Roldán Rubio y José Gan Roldán.  En 1933 también se celebró el miserere, y el alcalde amonestó a Gan con fecha 4 de abril de 1933.

[7] Manuel Piedrahita Ruiz también fue una víctima en San Francisco en 1936; había sido judío de la 5ª pero, tras abandonar la hermandad de Nazarenos, pasó a la 7ª de la cola blanca y a la hermandad del Sepulcro; también fue fundador y redactor jefe del semanario La Defensa en su primera etapa, junto a Antonio de los Ríos Urbano como director. El semanario HOY tuvo como director a Ramón de Prado Santaella, que había sido judío fundador de la 5ª, y también fue víctima en San Francisco.

[8] Revista Estampa, 3 de mayo de 1935, pág. 19.

[9] El secretario Rafael Quesada López, y los hermanos Vicente Caballero Francés, Luciano García Heredero, José Alcalá Trujillo, Carlos Gieb Bendala, José Bermúdez Cañete, Manuel Cañadilla Hornero y Antonio Lara Vallejo (Véase acta de la 5ª cuadrilla de 28 de mayo de 1939). En 1936 también falleció el hermano de la quinta Rafael Pérez Baena, que participó en el intento de liberación de San Francisco el día 28 de julio de 1936, resultando herido al llegar a la “Plaza Puerta Córdoba”. Fue fusilado por los nacionales en Córdoba el 16 diciembre de 1936. En 1931 cedió una casa en la calle Doctora para cuartel de la cuadrilla. Su hermano Antonio, también judío de la 5ª, murió el 18 de diciembre de 1941 en Hartheim, anexo al campo nazi de Mauthausen (Austria). Sus hermanos Francisco y José también pertenecieron a la 5ª.

[10] Entre ellos, José Trujillo Viudes, secretario; Antonio Moreno Casado, tesorero; y Pablo Frías Garrido (vicetesorero).

    Si quieres ver el artículo original del periódico visita el siguiente enlace :


miércoles, 31 de marzo de 2021

Periódico Cancionero Semana Santa 2021 : Francisco Tovar - 1er Centenario de La Quinta

 



            

Cuando aparece la palabra centenario en nuestra mente, inexorablemente nos trasladamos a escenarios que difícilmente se pueden repetir en el momento actual. Sin duda alguna esto se cumple al cien por cien con mi Quinta Cuadrilla de Judíos Colinegros.

Por unos instantes me traslado al Cabildo que la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno celebró el 10 de abril de 1.921 en el que se aprobó la constitución de La Quinta Cuadrilla de Judíos a solicitud de Don José Gan Roldán, designado por otros 32 judíos para ser su cuadrillero. Aquel Cabildo le asignó La Quinta y por ello hoy decimos con orgullo que somos continuadores de aquel proyecto que se fraguó en momentos nada fáciles para una sociedad mermada económicamente y con una sociedad civil que , en ocasiones, colisionaba con los valores cofrades que sacaban a la calle la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús, núcleo central de la religión cristiana. Pues bien, aquellos judíos y el Sr. Gan a su cabeza no se amedrentaron, sino que más bien mantuvieron y contribuyeron a consolidar la semana santa que hoy perdura. Especial mención merece el afamado y bullicioso Miserere de La Quinta en San Francisco. De aquellos días ya hay muchas reseñas descritas por muchos investigadores de nuestra historia.


Fueron momentos de esplendor en participación y número de judíos, en aquel tiempo se acuñó la tercera fila de niños tras el cuadrillero y la frase que aún perdura : “ Se conoce por la pinta que eres judío de La Quinta “. Pero nadie contaba con el revés más duro que cabía esperar para diezmar las filas cofrades. La guerra civil en nuestra Baena convulsionó a la sociedad en general, y en particular a las hermandades y cofradías. Nuestra cuadrilla no fue una excepción y junto a algunos judíos más, falleció su valedor, Don José Gan en 1.936, de cuyos hechos relata nuestro judío Julio R. Fernández García en el num. 9 de la revista ITVCI. En 1.939 su primo D. Francisco Roldán Rubió asumió la labor de cuadrillero, en sustitución del Sr. Gan y hasta estas fechas ya no han faltado judíos ni cuadrilleros que llevasen con orgullo el escudo con el número 5 en su solapa de la chaqueta de judío.

También tuvo esta cuadrilla un cuadrillero interino, un gran judío que sin figurar en actas de la cofradía de Jesús Nazareno, dio un paso al frente con La Quinta hasta tanto se votara nuevo cuadrillero. Me estoy refiriendo a Don José Caballero Molina.

Otro periodo de tiempo que considero fundamental recordar en el centenario fue el comandado por los hermanos Aguilera Urbano. En primer lugar D. Natalio Aguilera Urbano y a su muerte fue D. Antonio Aguilera Urbano quien tripuló esta cuadrilla. A cada uno de ellos debemos una transformación y su legado permanece en la Cuadrilla que hoy conocemos.

Tras la etapa de interinidad de D. José Caballero, D. Natalio Aguilera Urbano accedió al cargo de cuadrillero. Lo hizo con la tarea encomiable de adaptar el pasado esplendor de la época de D. José Gan a los tiempos que tocaba vivir, después de una guerra y con el consiguiente deterioro en las economías familiares, cuando no la emigración para sustentar las mismas. Tiempos austeros, pero no en ilusión, y para ello Natalio se arropó de un grupo de amigos que desde su junta directiva le ayudaron a mantener a la cuadrilla en el lugar que siempre soñó. Este cuadrillero fue muy querido por sus judíos. Su temprana muerte supuso un duro golpe para su familia, para sus amigos y como no para La Quinta. En aquellos tristes momentos fue un hermano suyo, Antonio quien procuró continuar la trayectoria de su hermano y se convirtió en el 4º cuadrillero.

Bajo la dirección de Antonio Aguilera La Quinta fue impulsora de algunos protocolos de los que hoy conocemos. Antonio propuso a los cuadrilleros de judíos la celebración de los misereres con la turba al completo en lugar de los que celebraban las 5 primeras cuadrillas, de paisano y con tres redoblantes. También fue suya la propuesta, que tras su fallecimiento, se materializó en la rotación de los cuarteles tras el miserere en lugar de finalizar en la plaza de la constitución. También Antonio acometió una de las grandes transformaciones de las cuadrillas que hoy conocemos y es la consecución de un Cuartel permanente, bajo la creación de la A.C. Quinta de Judíos Colinegros. El cuartel, que lleva su nombre, se construyó en la primera planta de un edificio de la calle Cuadrilleros Hnos Aguilera Urbano, cuya planta baja la ocupa una cuadrilla hermana, la Séptima de Judíos Colinegros. Antonio también fue un entusiasta de la celebración de los Días de Campo en el 1º de Mayo.

Al fallecimiento de Antonio tomó las riendas de La Quinta su teniente cuadrillero, D. José Ramírez Cáliz y posteriormente D. Francisco Tovar Ortíz, ambos continuadores del proyecto recibido de D. Antonio Aguilera.

Dejando atrás la dirección de la cuadrilla, ahora vamos a destacar el trabajo de algunos de sus judíos, y en concreto un trabajo que se convierte en poesía cuando de cantar la Semana Santa y sus figuras singulares se refiere. Me estoy refiriendo a la figura del Pregonero. 

De las filas de La Quinta han salido 5 pregoneros de la Semana Santa, si bien han sido 6 los pregones ofrecidos, pues uno de los pregoneros Manolo Piedrahita lo hizo en 2 ocasiones. Este capítulo lo inicio D D. Manuel Piedrahita Toro ( 1.970 y 1.992 ) y le siguieron D. Julio R Fernández García ( 1.994 ), D. Juan Torrico Lomeña ( 1.998 ), D. Francisco Tovar Ortíz ( 2.010 ) y  D. Juan Mariano Fernández García ( 2.012 ). 

También ha habido otros pregones de la pluma y voz de judíos de La Quinta. Así D.Juan Torrico Lomeña hizo el Pregón del Cartel ( 1.985 ), D. Rafael Casado Raigón ( 2.004 ) , D. Manuel Piedrahita Toro ( 2.008 ) y D. José Nicolás Fernández Montero hicieron la Exaltación del Judío y D. Juan Mariano Fernández García realizó el I Pregón al Costal, Hermano de Andas, Varal y Palio ( 2.019 ). Su cuadrilla se muestra orgullosa de tan extenso elenco de pregoneros.

Si de honores se trata, esta Quinta cuadrilla también cuenta en sus filas con amplio repertorio. Así D. Antonio Aguilera fue designado por la Cofradía de Ntro Padre Jesús Nazareno Cuadrillero Honorario. Su primo y fiel compañero suyo, D. Alfredo Osuna Urbano fue Secretario de Honor de La Quinta, Cuadrillero de la Hermandad de San Juan y Presidente de la Agrupación de Cofradías de Semana Santa. 

Otro judío insigne es D. Antonio Mesa Sevillano, Hermano Mayor de la Real Archicofradía de Ntra Sra del Rosario y Sto Cristo Resucitado y también Presidente Nacional de la Jornadas de Exaltación del Tambor y el Bombo. En 1.929 en las filas de La Quinta también accedió D. José Baena Rojano, Hermano Mayor de la Cofradía de Ntro Padre Jesús Nazareno y Hermano Mayor Honorario de la misma, a perpetuidad  (Cabildo 9  Abril de 1.978 ). 

También figuran en nuestra cuadrilla tres Hermanos Mayores de la Cofradía del Santo Cristo del Perdón ( Silencio ) y que son D. Julio R Fernández García, D. Antonio Ocaña Aguilera y D. Francisco Manuel Alarcón Aragón.  

Y ya para terminar este apartado de honores destacamos a D. Juan Torrico Lomeña quien fue designado Cofrade de Honor y Promotor de la Agrupación de Cofradías, así como Cofrade de Honor de la Real Archicofradía de Ntra Sra del Rosario y Sto. Cristo Resucitado. Juan Torrico fue además Secretario y Tutor de la Hermandad de San Juan de la cofradía del Dulcenombre de Jesús, Santo Cristo del Calvario y Soledad de María Santísima. Además fue designado Cofrade de Honor de los Hermanos de Jesús, Andas y Palio, así como de la Cofradía del Santo Cristo del Perdón ( Silencio ). 

Cabe destacar la tarea investigadora de Juan Torrico en su artículo de la revista de nuestro 75 Aniversario ( pág. 51 ) con el título : La 5ª Cuadrilla Madre y Maestra de Cofrades, en el que se detallan muchos judíos nuestros que tuvieron responsabilidad en otras Hermandades y Cofradías.

Siempre se ha dicho que no hay Cuadrilla sin sus judíos, y ahora vamos a pincelar, de alguna manera, este apartado. Empezaré diciendo que desde 1.921, con aquella histórica lista de al menos 33 judíos, han formado parte de esta Quinta Cuadrilla un total de 1.016 judíos. Vaya un recuerdo en la memoria de los que ya nos dejaron y que Manolo Piedrahita Toro apuntó en su “ Turba del Silencio “. Ciñéndonos a la actualidad, son 316 los que conforman esta cuadrilla, desde niños hasta veteranos que pasan sus vidas tocando el tambor en nuestras filas. A modo estadístico decir que la edad media actual de la cuadrilla está en los 41 años, cifra que es motivo de esperanza en la continuidad del proyecto que hace un siglo comenzamos.




Por último vamos a constatar las efemérides de esta cuadrilla y que hemos celebrado digna y orgullosamente. Me estoy refiriendo a las Bodas de Plata, o cincuentenario, celebradas en 1.978 con retraso pues se tomó como referencia la documentación que conservaba la cuadrilla. La fecha de constitución exacta de la cuadrilla se localizó en el libro de actas de la cofradía durante la Semana Santa de 1.996. También fue 1.997 el año de nuestras Bodas de Platino o 75 Aniversario, si bien se anunció en 1.996.

 Estos son, por tanto, los prolegómenos de este CENTENARIO que ahora celebramos. Año 2.021 peculiar, tiempos de pandemia sanitaria que deslucen y reducen la fiesta que para nuestra cuadrilla supone el centenario. Sacaremos fuerzas de flaqueza, ahondaremos en nuestros corazones de judíos centenarios y honraremos la memoria de todos los nuestros, de todos empezando por aquel soñador cuadrillero que puso los cimientos de la familia que hoy conforma esta QUINTA CUADRILLA DE JUDIOS COLINEGROS y finalizando por ese hijo recién nacido que su padre apuntó nada mas nacer para que fuese impregnándose de los valores cofrades de nuestra cuadrilla y que seguro será garantía de continuidad para el futuro.

Quisiera finalizar este alegato poniendo negro sobre blanco en ese grito que aprendí cuando llegué a esta bendita Cuadrilla, un grito que nos sale del alma y del que estamos orgullosos cuando gritamos, ¡¡ VIVA LA QUINTA !!

 

Paco Tovar.

Cuadrillero


Si prefieres ver el artículo en formato periódico pincha en el siguiente enlace :

https://drive.google.com/file/d/1vYA8soNWBF75ts-0a00g-8K43dLuV8Eq/view?usp=sharing


Revista Cabildo : Daniel del Valle Peláez - Un siglo de historia y muchos kilómetros

 



Cien años de vivencias e historias que ni alcanzo de imaginar. Cien años de trabajo constante para que nuestra semana mayor en nuestra cuadrilla, sea superior que la anterior. Cien años de alegría y amor por lo que más queremos. Cien años de enseñanzas y experiencias. Cien años que ni la Pandemia covid 19, hará que nos olvidemos (…). SI, un siglo que conmemora la Quinta Cuadrilla de Judíos de la Cola Negra de Baena (1.921-2.021)

La quinta, es historia. Y no una historia cualquiera, es la leyenda que nuestros antepasados escribieron y que hoy orgullosamente formamos parte de ella. Es la historia del fundador D. José Gan Roldán, que, gracias a él, hoy estamos de celebración. Desde su inicio, hasta la fecha actual, nuestra cuadrilla se ha ido fortaleciendo y creciendo. Y esto, es gracias a cada uno de ellos/as, que aportan su granito de arena y hace que cada año sea único e inigualable. 

El tiempo pasa, pero nuestros recuerdos permanecen. Son tantas historias, que resulta imposible ilustrarlo con palabras, hay que vivirlo, hay que sentirlo.  De ahí la frase, “no lo vas a entender, hasta que no lo vives”.

Desde que vine al mundo, he crecido en este ambiente semana santero. Recuerdo, con tan solo dos años de edad, cuando mis padres me vestían con esa ropa tan peculiar. Camisa blanca, pantalón y zapatos negros. Me ajustaban el tahalí y, después, me ponían ese pañuelo que tenía bordado un judío y lo enlazaba con su anillo que tenía la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno. Finalmente, la chaqueta roja a medida confeccionada con sus bordados blancos. En la solapa izquierda, se hallaba ese escudo de fondo morado oscuro, resaltando el número 5 bordado en color oro. En el salón, se encontraba el resto de arreos, las baquetas y el tambor. 

Salías a la calle, y aquel sonido peculiar del tambor, se deleitaba por cada rincón de las calles Baenenses. Solamente había ruido, mucho ruido, pero me encantaba.

Transcurrían los años y, cada vez iba conocimiento a más personas dentro de la quinta. Algunas caras eran conocidas, algunos eran amigos e incluso familia. En todas las cuadrillas, se forman esos grupos de personas en los cuarteles y, no sé cómo lo hacemos, pero siempre cada grupo está sentando en el mismo sitio cada año.

“No hay mejor sensación, que estar sentado en el cuartel rodeados de tu gente y eso, la quinta lo sabe”


Una semana antes, mi casa se alborota de gente: mis primos, mis tíos y, mi grupo de la quinta. Todos con su tambor para que quede impoluto y, después, a la prensa para que suene como nunca. ¿Sabéis lo que se siente cuando queda tan solo una semana antes del primer miserere? Y, ¿Cuándo llega ese olor a incienso, pestiños y magdalenas? Solamente lo sabrá, quien lo haya vivido.

Siempre sale las mismas anécdotas e historias y que nunca me canso de escucharlas. Hace muchísimos años, éramos cajas y banderas, como este año. Recuerdo, que fue un Domingo de Resurrección, cuándo estábamos en la parroquia de Ntra. Sra. De Guadalupe y, en un momento de la misa, teníamos que tocar fuertemente el tambor. Allí, había muchísimos judíos preparados para ese toque. Cuando llegó el momento, todos/as salíamos apresurados para coger nuestros arreos porque era el momento de tocar. Mi padre, todo nervioso, tropezó. Ahora sí, se levantó como pudo, cogió su tambor y empezó a tocar.

¿Sabéis lo que se siente cuando vives la semana santa desde varios km?

Personalmente, no lo sé, porque nunca me ha pasado. Pero sé de gente de la quinta que si sabe lo que se siente. Es por ello, que ilustro las palabras de nuestra Judía Miriam Romero Giménez:

Muchas son las personas que antiguamente tenían que emigrar a otras ciudades o pueblos en busca de trabajo, dejando atrás la vida en Baena. Muchas son las familias que a día de hoy viven la semana santa desde la distancia. Y desde ya os digo, que es muy duro. Mi padre tuvo que irse con mis abuelos a Barcelona siendo muy pequeño. Hasta la fecha, nunca ha faltado a ninguna semana santa. Son muchas las horas de viaje, primero desde Barcelona, y ahora desde Murcia, mi ciudad natal.

Jamás olvidaré mi primer día en el cuartel, siendo aún una niña, casi una adolescente, sentarme con mi padre y sus amigos, con mucha vergüenza, no había muchas niñas por allí, pero muy pronto me acogieron como una más y puedo decir que la Quinta me ha regalado amigos de los que te llevas para toda la vida.

Pero sin duda mi momento favorito de la Semana Santa y de mi cuadrilla es nuestro viernes santo. Madrugar mucho, o, mejor dicho, no dormir, quedar con los amigos, bajar a San Francisco, un colacao calentito, y ver salir a Ntro. Jesús Nazareno.

Sábado de Gloria, comida de cuartel, con la familia y los amigos, reír, recordar, revivir momentos y sumar muchos nuevos.

Domingo de resurrección, desayunar, el resucitado nos espera, para terminar la semana de pasión. Cuando estás llegando a Guadalupe a eso del medio día, y vas acercándote al resucitado ya solo te queda pedirle salud para los tuyos y poder volver el año que viene.


Llegas al cuartel, y ahora sí, llega la despedida, despedirte de otra semana santa que ha sido única que, aunque parezca igual ha sido totalmente diferente, cerrar el cuartel y aspirar una última vez su olor, porque su recuerdo dura 365 días.

No hay momento más agridulce que el de montarme en el coche y ver que me quedan 400km hasta casa. Voy feliz, por poder haber vivido otra más junto a mi padre, el cual me enseñó desde pequeña su pasión por Baena, por la semana santa, por los judíos y su fe en nuestro Nazareno. 400km en los que ya estoy pensando cuando voy a volver.

No me gustaría terminar este artículo, sin hacer mención, a todos/as aquellas personas que han pasado por la quinta y que nos han abandonado. Siempre lo recordaremos porque han formado y formarán parte de esta historia.

 

“Una vez que entras en la QUINTA, siempre permanecerás en ella”.


Daniel del Valle Peláez.

Judío de la 5ª